Hemen zaude

EL PAÍS: ETB busca un futuro sostenible

 

 

El Parlamento deberá abordar el modelo de la televisión vasca como servicio público tras una legislatura en que ha sido uno de los ejes de la batalla política

El 29 de junio de 2009, tras muchos años, ETB cambiaba el mapa del tiempo de sus informativos. Euskal Herria daba paso a la Euskadi autonómica, diferenciada de Navarra y el País Vasco francés. Cuando un mapa del tiempo se vuelve noticia, la televisión que lo emite no es una cadena más. “Lo que terminas vendiendo, además de informativos, es ideología”, reconoce un miembro de su plantilla desde hace un cuarto de siglo.

ETB —la radiotelevisión pública en su conjunto— se convirtió en uno de los puntos clave del cambio tras casi tres décadas de Gobiernos —y equipos directivos del ente— peneuvistas, tras casi tres décadas comoavanzadilla del imaginario nacionalista. Tan clave que contaba con su propio apartado, el sexto, en el pacto que PSE y PP sellaron para llevar a Patxi López a Ajuria Enea.

La televisión, su información y su lenguaje, pero también su coste o sus condiciones laborales, han sido uno de los campos de batalla principales entre el PNV y el Gobierno en esta legislatura, especialmente en su primera mitad. Esa batalla está ahora mucho más apagada, aunque las diferencias se mantienen, y, rebrote con fuerza o no tras los comicios, la cuestión a resolver es qué modelo de televisión pública quiere Euskadi y la manera de hacerlo sostenible.


Surio: “La gestión en EITB era la más difícil asignatura de la legislatura”

“La gestión en EITB era la asignatura más difícil de la legislatura. Hemos estado en el centro del escaparate público”, asume su director general,Alberto Surio, primer profesional independiente que llegaba al cargo en 26 años de historia de ETB. “Tras el lehendakari a nadie recibió peor el PNV que a Surio. No se le dio ni un día; aquello era su casa”, dice un miembro socialista del Consejo de Administración del ente.

El durísimo marcaje del PNV a Surio y a su equipo tanto en el Consejo de Administración —“oposición despiadada”, lo califica otro de sus miembros— como en la comisión de control parlamentaria han sido constantes. “Ellos politizaron EITB al hacerla uno de los epígrafes de su acuerdo por el cambio”, replica Andoni Ortuzar, exdirector general del ente y presidente del PNV vizcaíno.

Al enfrentamiento político se sumaban resistencias internas, coinciden socialistas y populares miembros del consejo. “Una plantilla muy refractaria a los cambios ha ido ganando la partida a un Gobierno que no se ha tomado en serio la necesidad de variar claramente ETB”, opina el popular Iñaki Oyarzábal, sumando la audiovisual al resto de “ocasiones perdidas” para el cambio que han dejado pasar los socialistas, deplora.


Los partidos siguen polemizando sobre la imagen política que proyecta ETB

Fuentes del Gobierno y parlamentarios del PSE son conscientes de que ese “espejo del cambio” se ha quedado a medio camino, porque “no se intentaba hacer una revolución, sino reconvertirla a una televisión más neutral”. Con todo, destacan que se ha desideologizado el lenguaje, mientras Ortuzar cree que hace un lustro “era mucho más plural”.

Andoni Basabe, presidente del comité intercentros y miembro de LAB, niega la mayor: “No formaron un equipo cohesionado y no tuvieron la osadía de intentar hacer los cambios que creían precisos. ¿Cuál era el plan que tenían? ¿Había plan?”. Para Surio, “EITB es hoy un servicio público plural que da voz a todas las sensibilidades” de la sociedad vasca.

La televisión actual no es la que vio cambiar el mapa del tiempo. Ha variado en lo político, pero, sobre todo, se enfrenta a un panorama tanto económico como audiovisual absolutamente distinto. La audiencia llegó a caer a uno de sus niveles más bajos (7,7%) tras el apagón analógico de 2010, al que desde el nacionalismo se suma una desafección de los telespectadores tradicionales por razones ideológicas. Los números muestran que ETB ha remontado hoy esa caída, pese al crecimiento de los canales temáticos (1,3 puntos más en agosto pasado en el conjunto de sus canales con respecto al apagón y empatada en septiembre).


La mayoría que elija al nuevo director general será el primer punto clave

“Creo que hemos conseguido superar la tormenta perfecta de la revolución tecnológica, los menores recursos y más TDT. No ha sido fácil, pero el balance es positivo”, incide Surio. En la actualidad es la segunda televisión autonómica pública tras la catalana TV-3.

Pese al cambio de escenario, probablemente el estar “todo el día en el disparadero”, en palabras de fuentes oficiales, ha bloqueado una reflexión imprescindible sobre el modelo y las dimensiones de EITB.

El ente tuvo el año pasado un presupuesto de explotación de 161,3 millones, según el informe de ejecución del contrato programa, con unos ingresos públicos de 136,8 millones. Los presupuestos de este año le consignaron 131,9 millones, aportación pública que permite que el ente no tenga déficit contable. Sesenta euros por vasco. Y una plantilla cercana a los mil trabajadores. ¿Aguanta este modelo y cuatro canales para 2,2 millones de habitantes?


Las partidas públicas de este año suponen 60 euros por cada ciudadano

Todos los consultados coinciden en la necesidad de que en la próxima legislatura, gobierne quien gobierne, se aborde un futuro modelo que logre un amplio consenso en el Parlamento. “Es un asunto estratégico de país que requiere un amplio entendimiento”, tanto de partidos como de agentes sociales, asevera Surio. “Tenemos que elegir entre un servicio para toda la ciudadanía o una excepción cultural con el euskera”, defiende el socialista Carlos Gorostiza, miembro tanto del Consejo de Administración como de la comisión de control parlamentaria.

El PP apuesta incluso por privatizar ETB-2, el canal en castellano, para convertir en viable “un mastodonte como el actual”, como lo define Oyarzábal. “No sobran cadenas”, replica Ortuzar, en lo que vienen a coincidir los demás partidos. “Plantear el debate en términos de canales es una simplificación absurda”, apunta el director general.

En el fondo, el debate, además de cómo hacer una televisión sostenible cuando la crisis arrecia es definir qué es servicio público esencial y qué no, qué programación lo cumple, y cuáles son las obligaciones de ETB como tal. Y cómo tender más hacia una programación integral en euskera, similar a la de cualquier cadena generalista.

Cuando comience la legislatura el primer punto que mostrará el camino que se traza será la propia elección del nuevo director general. Para ello se precisa mayoría absoluta en el Parlamento. Quiénes la formen y quién sea el designado resultarán claves para abordar ese debate.

Antes, el próximo día 30, cuando ya esté claro el resultado de las urnas, el Consejo de Administración deberá dar el visto bueno al Estatuto de Redacción, apoyado de forma mayoritaria por la plantilla en votación a comienzos de mes y que rechazan tanto el PNV como el PP.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/10/13/paisvasco/1350158725_726090.html